30 Jun Construcción y Sostenibilidad: Hacia la Obra de Impacto Ambiental Nulo
El sector de la construcción es responsable de aproximadamente el 40% de las emisiones de CO2 a nivel global y de una cantidad ingente de residuos. Como constructora consciente, tenemos la responsabilidad ética y técnica de cambiar estas cifras. La construcción sostenible ya no es una opción «ecologista», es una exigencia del mercado, de la normativa europea y del planeta. Construir de forma sostenible significa optimizar los recursos, utilizar materiales de bajo impacto y diseñar edificios que consuman la mínima energía posible durante su vida útil.

Gestión de Residuos y Economía Circular
El concepto de «escombro» debe desaparecer de nuestro vocabulario para ser sustituido por el de «recurso». En nuestras obras, implementamos planes de gestión de Residuos de Construcción y Demolición (RCD) que permiten separar en origen más del 80% de los materiales. El hormigón y el ladrillo se trituran para generar áridos reciclados que sirven para bases de caminos; los metales se recuperan para la industria siderúrgica y las maderas se procesan para biomasa o nuevos tableros. La economía circular en construcción también implica elegir materiales que, al final de la vida útil del edificio, puedan ser fácilmente desmontados y reciclados, evitando que el edificio se convierta en una montaña de basura enterrada.
Materiales de Baja Huella de Carbono
La elección de los materiales es determinante. Apostamos por el uso de hormigones con aditivos que reducen el uso de clinker (el componente que más contamina en el cemento) y aceros fabricados en hornos eléctricos con energía renovable. También recuperamos materiales tradicionales con propiedades tecnológicas modernas, como la arcilla, la cal y la piedra local, que reducen drásticamente la energía necesaria para su transporte (km 0). El uso de aislantes naturales, como la fibra de madera o la celulosa proyectada (papel reciclado), no solo es más sano para los habitantes al no emitir partículas tóxicas, sino que su fabricación requiere mucha menos energía que los aislantes derivados del petróleo.
Certificaciones Energéticas y Estándares Internacionales
Para validar nuestro compromiso, trabajamos bajo los estándares más exigentes del mundo, como LEED, BREEAM o Passivhaus. Estas certificaciones auditan no solo el consumo de energía del edificio terminado, sino todo el proceso constructivo: desde dónde viene el agua utilizada en obra hasta cómo se trata a los trabajadores. Un edificio sostenible es más caro de construir inicialmente (entre un 3% y un 8%), pero esa inversión se recupera rápidamente a través de facturas energéticas mínimas y un valor de reventa muy superior. La construcción sostenible es, en definitiva, construir edificios que cuidan de las personas sin hipotecar el futuro de las próximas generaciones.